viernes, 17 de julio de 2015

GIRO A LA IZQUIERDA

Apoyé desde el 71 (con la fundación del Comité de Base de Legionarios) la creación del Frente Amplio, coalición que sigo aún votando y que apoyo con mi cuota y también (como ahora) con críticas. Creo que el problema no es Tabaré ni Mujica u otros dirigentes específicos. El problema es el Frente. Éste, ya no es “izquierda”, sino “centro izquierda”. Naturalmente que por responsabilidad principal de los dirigentes de la coalición. Hace mucho que se ha señalado que, al postergar y luego ignorar a los Comités de Base, la dirección del Frente se aisló y abandonó casi totalmente la orientación movilizadora y participativa. Luego, otro factor afectó también negativamente: los cargos “de confi anza” en el Estado, considerados necesarios para ejecutar el programa, en muchos casos recayeron en militantes con poca formación y a medida que la iban adquiriendo constituyeron una especie de “correa de transmisión” para el período de gobierno siguiente. Junto a las difi - cultades que la sociedad de competencia ofrece a los propósitos de la izquierda, todos esos factores incidieron en el proceso de derechización. 

POLÍTICA INTERNACIONAL 

Si tomamos la política internacional, cabe recordar que antaño, el Frente rechazaba el imperialismo norteamericano. Hoy, hemos recibido – por razones humanitarias – como refugiados, a un puñado de los centenares de torturados de Guantánamo, (base usurpada desde 1898) , sin siquiera una excusa del gobierno norteamericano por haber violado todas las normas del derecho internacional en materia de derechos humanos. Le dimos una mano a Obama para disimular el incumplimiento de su compromiso de devolver Guantánamo, haciéndonos cómplices, (por el silencio) al no denunciar las condiciones en que están los presos que quedan (sin jueces, sin abogados, bajo torturas, en una base militar usurpada). El imperialismo norteamericano tiene ahora tiene una dimensión universal, militar y política. Estados Unidos posee casi el 50 % del poderío militar de todo el planeta. Dispone de 11 portaaviones (Rusia, Gran Bretaña, Francia y China tienen 1 c/u) y similares superioridades bélicas en otros aspectos. Pero desde el surgimiento del Frente Amplio en 1971 apareció otro fenómeno, en el escenario internacional, menos visible: un imperialismo económico-fi nanciero, relativamente asociado al imperialismo norteamericano en términos geopolíticos, y más operativo en las bolsas y otros centros de conducción de la economía global. Este imperialismo se manifi esta en las monedas internacionales, en los créditos y en la conducción de las economías nacionales, dispuesta cada día más por consorcios multinacionales. Tanto el imperialismo norteamericano como el imperialismo económico-fi - nanciero comparten, desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, un slogan muy útil en la lucha ideológica: el combate al terrorismo internacional. Mientras existía la URSS (hasta 1989) el slogan era el comunismo. Desde el 2001, el terrorismo (fi nanciado por gobiernos despóticos amigos de Estados Unidos), lo suplantó. Estos centros mundiales de poder procuran dirigir a todo el planeta, y ejercen presiones sobre todos los gobiernos y sobre la opinión pública. El gobierno uruguayo, conducido por el Frente Amplio, al comprobar la dimensión minúscula que tiene nuestro país en el concierto mundial, se adaptó como pudo a las indudables presiones recibidas, sin denunciarlas. Y éste es, precisamente, el problema. Una cosa es no poder hacer frente a presiones externas muy superiores, y otra cosa es no denunciarlas. Para lograr una elevación del nivel de conciencia política de un país, es preciso informar y capacitar a su población. 

POLÍTICA NACIONAL

Mencionaré un solo tema: se comienza a hablar de reforma constitucional y varios dirigentes del MPP avanzaron ideas sobre el concepto de propiedad. Según mi impresión, estos avances son más de sondeo respecto al clima de la coalición que verdaderas propuestas. Pero justamente aquí está el meollo de la posibilidad de un giro a la izquierda: desacralizando el concepto de propiedad privada. Y estableciendo, en lugar del derecho de propiedad, el derecho al uso de bienes y servicios, (limitado también por la ley) en benefi cio del interés general de la humanidad. Y en lugar del principio de compensación monetaria, (como dice el actual art.32 de la Constitución para el caso de expropiación) el de compensación solidaria, por motivo geográfi co, biológico, generacional, sexual y familiar en todos los casos en los que el actual sistema de competencia no pueda ser suplantado en forma inmediata por un sistema de emulación. Para reclamarse de ser izquierda hay que programar una sociedad más solidaria. 

Semanario "Voces" 9 de julio de 2015